La grieta en el gobierno de Javier Milei por el caso judicial de Manuel Adorni pasa de deliberaciones privadas a disidencias públicas, con Patricia Bullrich explicitando al presidente su visión negativa sobre la permanencia del jefe de gabinete en medio de la investigación.
Según nota de Jaime Rosenberg en La Nación, Bullrich planeaba repetir su postura en la reunión de gabinete del viernes, generando tensión sin desmentido oficial, mientras Martin Menem respalda públicamente a Adorni y el presidente lo ratifica. Panelistas destacan la independencia de Bullrich, videos con Karina Milei y saludos a Mauricio Macri como señales de fricciones.
Se suman discordias por la reforma electoral, donde Karina Milei exige defender la eliminación de PASO pese a rechazos de aliados, y dudas sobre actos de Bullrich. Fuentes indican que Bullrich no confrontará directamente a Milei, alineándose con electores críticos del impacto político del caso Adorni.
El viernes clave incluye reunión de gabinete convocada por Adorni y posible acto de Bullrich en CABA, con consultores viendo su rol como contenedor de descontento interno sin ruptura.