La justicia avanza en la causa por enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni, jefe de gabinete, y evalúa la posibilidad de un delito de lavado de activos ante la falta de justificación de su patrimonio. El fiscal Gerardo Pollicita toma licencia pronto, pero el juez Ariel Lijo podría asumir la investigación directamente y continuar con las medidas de prueba rápidas que avala.
El contratista Matías Tabar, contratado para refacciones en la casa de Adorni en Punta del Este, entregó su teléfono con copia forense a la justicia, incluyendo videos que muestran una cascada real tope de gama en la pileta, no los "chorritos de filtro" mencionados por el presidente Javier Milei. Tabar también reveló que cambiaron toda la pileta, pusieron piedra Bali costosa y hubo consultas para techarla, todo resguardado con protocolos como papel aluminio para evitar borrados con imanes.
Se confirmaron transferencias de 30 a 50 mil dólares en billeteras virtuales vinculadas a Adorni, sumadas a gastos incompatibles como 735 mil dólares en total estimados. La declaración jurada de Adorni demora 20-25 días más pese a presiones de Patricia Bullrich, y no bastará sola: se indaga a esposa, madre, hermano y prestamistas para verificar orígenes. Marcela Pagano negó 3 millones en Lemon, pero confirmaron movimientos.
Tabar, libertario dolido por acusaciones de Milei y Karina Milei de "militante K", posteó en Twitter su tristeza y dio toda la info. La justicia pide contratos del viaje y conversaciones donde Adorni rechazó asesoría legal, optando por "decir toda la verdad". Posibles negociaciones incompatibles y asociación ilícita si involucra más de tres personas.