El presidente Javier Milei defendió su estilo confrontacional e insultos como "basura humana" contra periodistas, argumentando que el 95% miente descaradamente con sesgo sistemático y que responder frontalmente es derecho ante falsos testimonios que arruinan reputaciones.
Milei rechazó cambiar por ser presidente, afirmando que los argentinos lo eligieron así por honestidad sobre hipocresía, y que el poder no lo modifica. Insistió en igualdad ante la ley y en discutir contenido más allá de formas.
Reiteró cumplimiento de promesas como modernización laboral, inmunidad fiscal, déficit cero, acuerdos con UE y EE.UU., baja de imputabilidad y reforma de glaciares para potenciar minería.