Patricia Bullrich realizó una jugada estratégica al exigir públicamente pruebas inmediatas de Adorni, diferenciándose del discurso oficial de Karina Milei y dejando en offside a funcionarios que decían que ya había explicado todo.
Fuentes cercanas a Casa Rosada la tildan de show personal, pero panelistas destacan su inteligencia política junto a Diego Santilli y Martín Menem, y señalan que avisó en privado al presidente Javier Milei sobre el empantanamiento y riesgos electorales en CABA y PBA si La Libertad Avanza compite dividida con PRO.
La senadora siempre dice lo mismo en público y privado, y busca priorizar la reelección de Milei sobre internas, mientras el caso genera especulaciones sobre renuncia desmentidas por el propio presidente.