En el programa, el conductor criticó duramente a Manuel Adorni por el escándalo de sus gastos lujosos y exigió explicaciones inmediatas sobre el origen de su dinero, insistiendo en que presente su declaración jurada ya para no dañar la imagen del gobierno de Javier Milei. Patricia Bullrich demandó prueba instantánea ante la Justicia o la Oficina Anticorrupción, mientras Milei lo defendió públicamente desde Estados Unidos con nerviosismo evidente.
Se revelaron chats entre Adorni y el contratista Matías Tabar, donde Adorni le ofrece apoyo legal y político diciendo "tenés todo mi apoyo", y le pide que su equipo lo contacte, lo que genera sospechas de obstrucción a la justicia. El conductor comparó esto con escándalos kirchneristas y cuestionó por qué Milei no desactivó el problema antes, advirtiendo que pierde poder y respeto por sostener a un "ridículo".
La esposa de Adorni parece abandonarlo en medio del lío familiar, mientras la Justicia investiga custodia policial en salidas privadas y contrataciones en Canal 7 y Radio Nacional. El panel debatió la interna con Bullrich, quien "patea el tablero" para diferenciarse, y la posible alianza con Macri, alertando que el gobierno está nervioso, sin explicaciones y con quilombo interno.
Como ejemplo de la crisis económica, mostraron colas de seis cuadras bajo la lluvia en Moreno por 60 puestos de trabajo ofrecidos por la intendenta Mariel Fernández (Frente de Todos), a quien el conductor tildó de "la peor intendenta del conurbano" por mentir sobre avances en hospitales y calles inundadas. Insistieron en que la gente tiene hambre y que Milei debe enfocarse en prioridades reales.
El conductor, autodefinido de centro-derecha, ofreció apoyo incondicional a Milei contra los "ladrones" anteriores, pero le aconsejó amigarse con periodistas y dejar atrás a Adorni para no ridiculizarse, recordando que los votos fueron prestados por Macri y que lo bancan pese a las críticas.