El panel del programa continúa cuestionando la entrevista de Manuel Adorni con Alejandro Fantino, donde se victimizó por su custodia y evadió explicar su patrimonio, incluyendo viajes a Aruba, parrilla similar a la de Messi, refacciones y hipotecas sospechosas, pese a presiones para presentar la declaración jurada (DDJJ) que aún no entrega, a 48 horas de la exigencia de Patricia Bullrich.
Critican que Adorni alega no poder hablar para no obstruir la justicia, pero presiona testigos como el constructor y secretaria de pasajes; su herencia paterna no justifica gastos, ya que un departamento en La Plata valuado en 96 mil dólares se divide en tercios y un terreno con deuda hipotecaria de 2002 no alcanza.
Se queja de pérdida de libertad por custodios que le recuerdan el peligro constante, ignorando inseguridad cotidiana de la gente; panel lo tacha de soberbio e indigno, defendiendo que Cristina Pérez exige explicaciones como todo el periodismo, pese a antigua amistad y posible traición.
Ahora debaten su rol como jefe de Gabinete: frenado políticamente por el escándalo, no articula con ministros ni gobernadores; Karina Milei es la jefa real, pero ¿qué sabe Adorni para conservarlo? Sugieren carpeta comprometedora, alusión a 100 mil dólares en libros según David, y silencio oficial salvo Bullrich.