Panelistas critican duramente al gobierno de Javier Milei por sostener a Manuel Adorni en medio de escándalos de corrupción y mentiras, perdiendo la credibilidad prometida contra la casta política; insisten en que Adorni debe renunciar para no hipotecar el capital político ante elecciones y recuperar la agenda nacional.
Analistas destacan la frustración por naturalizar corruptelas menores tras años de pandemia kirchnerista, pero enfatizan que lo incorrecto sigue siéndolo, como llevarse dólares o favores; cuestionan por qué Adorni no se aparta pese al respaldo emocional y espiritual de Milei, proponiendo hipótesis de dependencia, miedo judicial o cálculo político.
Señalan debilidades del gobierno, como falta de autonomía de Adorni controlado por Milei y Karina Milei, y teorías crueles de usarlo como escudo; advierten que su permanencia genera odio a la política, erosiona la fe en el cambio y distrae de temas urgentes como universidades, discapacitados y familias endeudadas.
Recuerdan mentiras de Adorni, como viajes no declarados a Punta del Este e Indio Cuá, facturas falsas y omisiones en declaración jurada, quitándole autoridad; concluyen que el gobierno debe correrlo para priorizar la Argentina y no personalismos, ya que hay buenas noticias ignoradas por el escándalo.