Analistas políticos debaten si la caída en la imagen de Javier Milei de 50 a 40 puntos responde al caso Adorni o principalmente a la inflación y el malestar económico, con Julio Burman argumentando que los votantes están molestos por precios y esperan respuestas, no tanto por corrupción.
Cristian Castillo destaca el inexplicable salto patrimonial de Adorni de sueldo de 3 millones a casi un millón de dólares, sumado a viajes lujosos y posibles sobresueldos o cripto como en Libra, mientras la oposición como Martín Soria capitaliza irónicamente que Milei sacó a Adorni de la pobreza.
Panelistas coinciden en que la economía pesa más, con docentes recurriendo a trabajos extras como remises o delivery, alto endeudamiento hogareño, desempleo y pérdida de puestos formales, agravados por sospechas como Andis donde corrieron implicados.
El debate revela tensiones: unos ven en Adorni el ADN libertario bajo escrutinio, otros un mecanismo psicosocial de descontentos que subliman frustración económica en el vocero presidencial.