Matías Pérez Mangui explicó en tres claves por qué desordenaron la Argentina: consolidaron un núcleo de poder chiquito, acumulan sospechas de corrupción que el gobierno no despeja, y el relato ya no convence porque la gente ve el impacto en góndolas, bolsillo y pasajes.
Concluyó que cuando gobiernan para pocos, el costo lo pagan todos.