Javier Milei reafirmó su apoyo incondicional a Manuel Adorni en la reunión de gabinete, declarando que "prefiero perder las elecciones que echar a Adorni". El jefe de Gabinete enfrenta escrutinio por chats con el contratista Matías Tabar previos a su declaración judicial sobre la obra de 245 mil dólares en su casa, donde ofreció apoyo legal y hubo mensajes borrados.
Tabar aclaró que no cobró en negro esa suma, sino que fue el costo total de refacciones en 10 meses, con Excel de gastos pedido por la pareja de Adorni, Angeletti, y pagos directos de ellos. Hubo robo cerca de su casa buscando "dólares", generando preocupación por seguridad, y chats muestran Adorni alineado ideológicamente, pero con intentos de influencia interpretados como obstrucción.
Patricia Bullrich dio ultimátum exigiendo la declaración jurada de Adorni de inmediato, pese a plazo en junio coincidente con AFIP. Fuentes de Casa Rosada indican apoyo firme, pero internas crecen: Karina Milei evita aparecer con él, y sectores como galinismo buscan gradual salida. Adorni enojado con ministro por filtraciones.
Bullrich capitaliza el conflicto públicamente, interrumpida por Milei en gabinete. Panel discute si Bullrich busca despegarse para competir, con imagen positiva versus electorado PRO prestado a Milei. Escándalo no imputa aún a Adorni, pero cerca de indagatoria; justifica 800 mil dólares gastados en 2,5 años.
Transición menciona cortocircuito por Bullrich abroquelado después, y enojo Adorni con ministro de nuevos por filtraciones.