Javier Milei encabezó una reunión de gabinete anómala llena de gritos en Casa Rosada, defendiendo con vehemencia a Manuel Adorni como "persona honesta con familia honesta". El presidente irrumpió exigiendo bancarlo pese a las críticas, gritando "el que no le gusta que se vaya" y "prefiero perder una elección" antes que ceder a la prensa "de mierda".
Milei cortó a Patricia Bullrich que intentaba interrumpirlo, diciendo "no me interrumpas, el que manda soy yo". Repitió que no echarán a Adorni y dejó a los ministros solos para que no cedan a la presión mediática, aludiendo al costo político y económico como las inversiones futuras afectadas por la desilusión.
Adorni tomó la palabra como si nada, iniciando la reunión oficial, pero Bullrich insistió en que presentara ya la declaración jurada porque el electorado percibe corrupción y necesita respuestas. Adorni replicó que "la línea la marcó el jefe", negando presentación inminente hasta el 30 de julio.
Panelistas revelan que preparar una DJ ordenada toma una semana, no dos meses, y critican que Adorni exija a ministros defenderlo. Roberto advierte preocupación por Bullrich, "dama respetable", y urge a Adorni declarar o irse, ya que confunde al votante común y domina la conversación callejera.
El programa ratifica info sobre máquinas de cripto en country de Adorni como ilustrativa de lujo no declarado, pese a burlas.