El conductor reflexiona sobre la Argentina en demolición permanente, con crisis cíclicas pese a cambios de gobiernos, eslóganes y grietas. Los argentinos soportan obstáculos constantes, desconfiando del poder y sintiéndose excluidos.
Un estudio en El País de España revela que 62% de argentinos no se sienten representados por políticos, hartos de la grieta izquierda-derecha y queriendo solo vivir bien. El fenómeno libertario y Adorni emergen en este contexto de descontento, con su cambio de vida cuestionado pese a no compararse con robos kirchneristas masivos.
Insiste en cuidar empresarios para generar empleo, celebra aprobación de ley laboral pro-empresa pese a CGT, critica que Adorni tapa inflación creciente y paros, pese a avances como calificación Fitch de CCC a B- y riesgo país en 500 puntos.