Los senadores argentinos elevaron su sueldo a 11,6 millones de pesos mensuales, equivalente a 29,5 jubilaciones mínimas o 30,1 PUAM, pese a solo siete sesiones en cuatro meses récord.
Están entre los seis mejor pagos de América Latina, con aumento del 10% por paritarias Congreso, contrastando con paritarias privadas pisadas al 2-3% por metas inflacionarias.
Panel critica la brecha con promedio salarial de 1,7 millones y penurias de jubilados, exigiendo gesto de dirigencia y paritarias urgentes.