El panel cuestiona la remodelación de la casa de Manuel Adorni, destacando que la cascada es solo tres chorritos insignificantes conectados a un caño, de mal gusto y obra de constructor no arquitecto, comparándola con cascadas lujosas de otros.
Guido Suler, arquitecto, afirma que la casa es de diseño pobre con parrilla lujosa y piso de mármol en pileta, pero critica costos exorbitantes equivalentes a mil dólares por metro cuadrado, sugiriendo estafa del constructor o pagos en negro comunes en la obra, y exige facturas como funcionario público.
Se menciona sueldo de 7 millones mensuales insuficiente para 245 mil dólares en refacciones, posibles sobresueldos blanqueados por exministros, viajes con esposa en avión presidencial autorizados y gastos excesivos como dientes en consultorio caro de Sechi por 30 mil dólares, todo incompatible con ingresos declarados.
El debate vincula origen a foto con esposa en shopping de Nueva York, críticas a raza de perro y otros detalles personales, defendiendo escrutinio total a funcionarios por cualquier cambio patrimonial, aunque panel ve venganza periodística por rudeza de Adorni.
Comparan con políticos que roban millones, pero insisten en explicaciones por casa en country y departamento en Caballito.