Peter Mayer, de centro derecha pro-europeo, asumió como primer ministro de Hungría tras victoria electoral, acabando 16 años de Víctor Orbán ultranacionalista y euroescéptico.
Su partido Cipsa obtuvo supermayoría de 141 de 199 escaños, prometiendo combatir corrupción y reparar lazos con Unión Europea, izando de nuevo su bandera en el Parlamento.