El PRO publicó un comunicado reconociendo que Argentina tocó fondo en precios e incertidumbre, pero los argentinos eligieron cambiar prefiriendo el dolor del ajuste al de la crisis anterior. El PRO se posicionó del lado del cambio sin especular.
Advierten que empezar a cambiar no es llegar: duele cuando no se escucha el dolor, no se da ejemplo ni se respeta el sacrificio ajeno. El cambio tiene dos enemigos: populismo que promete mucho y destruye todo, y frenadores internos con soberbia, arrogancia o sacrificios desiguales.
Acompañar el cambio es decir la verdad aunque duela, reclamar lo prometido. Próximo paso: más rutas, hospitales, mejor educación, cuidando logros. El panel interpretó el posteo como distancia pública con el gobierno en obra pública, hospitales, escuelas, equiparando populismo kirchnerista con extremos libertarios.