Manuel Adorni generó polémica al decir "Yo soy un pedazo de Milei" en una entrevista, interpretado como lealtad o amenaza de efecto dominó en la interna del gobierno.
El PRO emitió un manifiesto criticando: "Acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal", posicionándose como opción más humana con más rutas, hospitales y educación.
Caputo minimiza impacto: "Nadie va a dejar de invertir por Adorni", destacando optimismo económico e inflación cayendo pese a la política.