El panel de Argenzuela continuó burlándose de la declaración jurada de Manuel Adorni, comparándola con el tiempo que Pablo Picasso tardó en pintar el Guernica y destacando versiones sucesivas por revelaciones de criptomonedas no declaradas, una casa en Cuacuá con parrilla y cascada innecesaria.
En un juego satírico, los panelistas intentaron "gastar" la fortuna de Adorni, estimada en más de 1.100 millones de pesos equivalentes a 50 salarios docentes universitarios, comprando casas en countries, camionetas, departamentos en Caballito, viajes a Aruba, Rolex, PlayStation y hasta una vaca Hollandesa, pero no lograron agotarla toda, resaltando su opulencia como "grasas" y lumpenes.
Marcela Pagano presentó denuncia contra Adorni por billeteras virtuales como Lemon, con movimientos en 2024 no declarados en la jurada ante la Oficina Anticorrupción, pese a que funcionarios deben informarlas como cualquier cuenta bancaria. La fiscalía pide informes a más de 10 plataformas, con trazabilidad absoluta.
El origen de la fortuna sigue sin explicarse: herencia del padre no justifica (terreno y depa en La Plata), propiedades escrituradas el mismo día que hipoteca en Caballito por Adriana Mónica Nechevenco, y pendiente secreto fiscal de ARBA. Javier Milei defiende a Adorni en gabinete, pero panel critica inconsistencias.