El Tribunal de Casación otorgó prisión domiciliaria a Julio De Vido, condenado por la tragedia de Once que mató 51 y hirió más de 700 en 2012. La decisión se basa en su salud: enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, hipertensión y reciente intervención cardiovascular.
Cumplirá la pena en su domicilio de Zárate con tobillera electrónica y controles. El entorno carcelario fue considerado inadecuado.