Verónica Magario, presidenta del Senado bonaerense, quitó el control de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos a La Cámpora y se lo dio a un sector ligado a Axel Kicillof, generando una fuerte interna en el peronismo provincial.
La comisión maneja pliegos de jueces y vacantes en la Corte Suprema bonaerense. La Cámpora buscaba mantener el control como en el Congreso nacional. Kicillof arma su propio movimiento con intendentes.
Surgen terceros como Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos, que recorren provincias independientes de Kicillof y La Cámpora.