Marcela Pagano acusa a Manuel Adorni, jefe de gabinete, de entorpecer investigaciones judiciales al contactar testigos clave, como el constructor de su casa en Indioquá y la secretaria de un piloto en el caso Punta del Este. Denuncia llamadas para interferir declaraciones y ofrece beneficios, lo que ve como apretar testigos.
Revela fuentes de ingresos inexplicables de Adorni: programas en TV Pública adjudicados a su socio Marcelo Grandío con pauta de YPF, girada a offshore en Uruguay; intermediación en reuniones con Javier Milei, Karina Milei y gabinete por cobro; charlas pagas en España organizadas por Pilar Rahola y Uruguay.
Sugiere posible enriquecimiento ilícito y lavado, incluyendo 3 millones de dólares de la estafa Libra vía wallets electrónicas en blockchain, accesibles públicamente. Menciona hotel Libertador para reuniones post-campaña 2023 y tráfico de información privilegiada.
Critica deudas previas resueltas con pagos en efectivo no justificados, expensas, colegio de hijos y esposa monotributista A. Presentó nueve denuncias, involucrando fiscales como Juan Lijo. Espera resolución judicial pese a rechazo policial inicial.
Patricia Bullrich pide declaración jurada de Adorni, mientras Pagano ve olfato político en ella.