El PRO publicó un manifiesto denominado "próximo paso" donde reconoce el cambio elegido por los argentinos pero critica que los grandes números mejoren sin que la vida cotidiana lo haga, generando dolor por falta de ejemplo y sacrificios desiguales.
El comunicado identifica dos enemigos del cambio: el populismo tradicional y los que frenan desde adentro con soberbia, exigiendo más obra pública y escuelas sin detalles concretos sobre cómo ni cuándo implementarlos.
Panelistas interpretan esto como el puntapié inicial del PRO para alejarse de La Libertad Avanza, destacando ausencias en marchas educativas y la necesidad de diferenciarse pronto ante internas en el Congreso.