Santiago Busaniche, operador judicial que intentó suicidarse, denuncia en su carta presiones de senadoras Patricia Bullrich y Carolina Lozada para avalar jueces en el Senado, manipulados por Silvio Robles y Horacio Rosati de la Corte Suprema.
Busaniche revela que un juez le confesó ataques ordenados por Robles, jefe de Rosati, y llamadas directas de Rosati amenazando con códigos mafiosos como "¿Sabrá Busaniche lo que es meterse con un ministro de la corte?". Acusa cohecho con sumas de 200 mil dólares, bolsos de efectivo y manipulación de causas vía dueños de medios.
El panel critica la casta judicial enquistada en Comodoro Py como un tumor canceroso desparramado, con decisiones por tribus y cercanías, no por pruebas. Señalan vínculos de Rosati con Amcham y embajadas, y temor político y mediático a confrontar la Corte.
Bullrich y Lozada defienden públicamente jueces probo, pero Busaniche afirma que meten miedo vía medios y Senado para controlar nombramientos judiciales.