Estudiantes, docentes y no docentes marcharon en Buenos Aires y ciudades como Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mar del Plata, Bariloche, Comodoro Rivadavia y Ushuaia exigiendo el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, dejando aulas vacías en reclamo por presupuestos desfinanciados.
Manifestantes denuncian falta de salarios, becas congeladas en 35 mil pesos, sobrecarga laboral y deterioro de instalaciones, afirmando que la universidad pública es clave para el pueblo. Padres apoyaron a sus hijos en la pelea por el futuro.
El gobierno, vía Sandra Petovelo y Alejandro Álvarez, criticó las marchas como políticas y extorsivas, insistiendo en cumplir solo la ley de presupuestos.