Estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de La Matanza y ahora en Mar del Plata denuncian una crisis extrema en las universidades públicas por el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, aprobada por el Congreso, ratificada judicialmente y vetada por el gobierno hace más de 200 días. Salarios docentes caen por debajo de la línea de pobreza desde que asumió Javier Milei, obligando a muchos a trabajos precarios como Uber, remis o freír hamburguesas.
En Mar del Plata, estudiantes como Brenda de diseño industrial y Facundo relatan paros constantes que perjudican el seguimiento de estudios, mientras profesores capacitados paralizan investigaciones por falta de fondos. Familias enteras, con padres estatales, hacen malabares con dos trabajos para llegar a fin de mes, y un estudiante de historia confiesa laburar en comidas rápidas porque gana más que un docente, calificando la situación como asquerosa y un país sin ciencia.
La juventud critica al gobierno por antipático y subestimar la tradición universitaria argentina desde la Reforma de 1918 en Córdoba. Fermín, otro estudiante, vincula la crisis a un modelo neoliberal que primariza la economía y atenta contra la soberanía, exigiendo levantar banderas de educación pública. La marcha local parte a las 16 horas hacia la municipalidad, replicando movilizaciones multitudinarias.