El financista Martín Migueles se presentó ante fiscal Franco Picardi en la causa por coimas en CIRAs, admitiendo ser intermediario ("busca") entre importadores y funcionarios, pero negando sobornos y pagos a públicos. Chats revelan "puntitos" de ganancia: en operación de 54.600 dólares, cobraban 10-15% blue vs oficial, quedándose con 2 puntos (11.100 dólares), funcionario 8%.
Audios muestran negociaciones: "costo 11, pasale 12 o 13 y nos ganamos un punto", o "le pasaron 13, saco un 10". Fuentes fiscales descartan credibilidad de su versión por contexto de cepo estatal que habilitó peajes corruptos en gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina, tarifando escasez provocada.
Es "punta del iceberg" con millones en juego; "Pato" (funcionario bajo) mencionado, investigación busca cúpula. Migueles da contexto favorable pero admite intermediación en sistema de autopista con pedajes para privilegiados vs vía lenta para mortales.