El subsecretario de políticas universitarias Alejandro Álvarez criticó la marcha federal universitaria de hoy a las 17 en Plaza de Mayo como convocada por partidos políticos y sindicatos como La Cámpora, con sesgo político en decanos y áreas administrativas, alejados de la misión educativa, científica y de extensión de las universidades.
Álvarez cuestionó el gasto de 4.8 billones con baja graduación, priorizando recitales y asistencia social sobre educación, ejemplificando que un ingeniero UTN cuesta 50 millones mientras en Universidad de Arte llega a 423 millones por graduado. Defendió no oponerse a universidad pública sino exigir eficiencia y transparencia en fondos.
Explicó problemas con ley de financiamiento docente que viola normas presupuestarias al no especificar partidas, derogada de hecho por presupuesto 2026; solo dos artículos suspendidos judicialmente. Reveló disparidades salariales: profesores ~500.000 pesos, decanos hasta 18-25 millones por discrecionalidad, proponiendo tope al 25% sobre máxima docente.
Acusó a UBA de mentir sobre transferencias hospitalarias, todas realizadas mensualmente incluyendo mayo, y criticó autonomía extrema que impide intervención pese a paros que afectan clases. Propuso descontar días de paro de presupuestos y asignar fondos por indicadores objetivos, rechazados por sindicatos y politización.
Destacó que 50% estudiantes Medicina UBA son extranjeros sin cobro ni compromiso de quedarse, financiados por impuestos argentinos, y que ley exige 75% docentes concursados pero solo alcanza 17% por designaciones políticas.