El gobierno de Javier Milei aplicó un recorte del 41,6% al presupuesto universitario en términos reales desde 2023 y transfirió cero de los 80 mil millones de pesos destinados a hospitales universitarios, dejando a estos centros con recursos solo para 40-45 días, denunció el programa al detallar el impacto de la política oficial.
Universidades públicas como la UBA lideran rankings mundiales y desarrollan proyectos como satélites en Artemis pese a recortes del 40% en transferencias y caídas del 50% en salarios reales, según manifestantes en la cuarta marcha federal que colmó Plaza de Mayo y ciudades como Mar del Plata, Rosario, Bariloche y Córdoba. Testimonios de estudiantes y docentes destacaron la precariedad salarial por debajo de la pobreza y la motivación afectada.
Ricardo Manetti, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, celebró la movilización masiva en todo el país como defensa de una idea de país democrática contra un gobierno que ignora la ley de financiamiento universitario y actúa de modo dictatorial. Explicó impactos como becas Progresar y Sarmiento mínimas, falta de presupuesto para mantenimiento de edificios históricos y museos, y éxodo de docentes tentados por ofertas privadas o jubilaciones anticipadas por miedo a reformas.
El presidente Javier Milei repitió su visión de la educación no como derecho sino servicio pagado, acusando falta de transparencia en gastos universitarios. Sergio Massa tuiteó apoyo a la marcha destacando la universidad gratuita como legado, mientras Axel Kicillof participó. Además, pérdida del 34,2% en poder adquisitivo salarial docente, recorte del 20% en plantel de profesores en UBA y hachazo adicional de 5.300 millones en obras.
El programa comparó con Chile, donde estudiantes reclaman desde 2006 educación pública gratuita como la argentina, ante intentos de retroceso similares al modelo privatizador de Milei inspirado en dictadura chilena. La Corte Suprema debe expedirse pronto sobre el presupuesto, exigieron, o las calles verán más protestas.