Julio De Vido fue trasladado del penal de Ezeiza a prisión domiciliaria en su chacra de 4 hectáreas en Zárate, con inmueble de 300 metros cuadrados, espacio para palomas mensajeras y canarios, tras fallo de la Cámara de Casación.
La decisión contradice al juez ejecutor por su edad de 76 años, infarto reciente, angioplastia, stent, hipertensión y diabetes insulino-dependiente; cumplirá allí la condena firme por la tragedia de Once.
Panel critica arrestos domiciliarios VIP como este y el del ex gobernador de Tucumán en Puerto Madero, cuestionando falta de ejemplificidad social.