Alejandro Katerberg advierte que el escándalo de Adorni genera una tormenta política que daña el apoyo al gobierno de Javier Milei, que perdió 10-12 puntos de imagen desde su pico postelectoral pese a logros como reforma laboral, presupuesto y ley minera. El gobierno conserva más del 40% de aprobación, pero perdió control de agenda por el viaje privado a Punta del Este, que iguala a Milei con la casta.
La inflación se estabilizó sin bajar más, la actividad económica cayó, los sueldos crecieron menos que los precios, afectando a clase media y votantes ex peronistas. Katerberg critica la "estabilidad mediocre" con crecimiento heterogéneo al 3-4%, sin llegar a tasas altas, y urge resolver internas judiciales y políticas antes de sacar a Adorni.
Para salir de la tormenta, el gobierno necesita alianzas con gobernadores como Pozzi, Orrego y Figueroa, y coalición con PRO vía Patricia Bullrich y Mauricio Macri, evitando verticalismo hegemónico. En elecciones 2027, fragmentación peronista (Axel Kicillof vs Cristina Kirchner) y del espacio promercado favorece a Milei en estabilidad mediocre, pero errores políticos lo complican.
En focus groups de sectores bajos, Adorni apenas se menciona; prima la economía y esperanza en Milei pese a parate. Gobierno moderó estilo preelecciones midterm con 40% votos, pero volvió a agresividad post-1 marzo, ignorando gobernadores pese a su apoyo en reformas.