La Marcha Federal por la Educación reúne a universitarios, peronismo, kirchnerismo y organizaciones sociales contra recortes del gobierno, que califica la protesta como política opositora.
El gobierno exige al Congreso indicar fondos para la ley de financiamiento y pide auditorías públicas en universidades, que no han transparentado números.
Panelistas insisten en transparencia total de transferencias y gastos con dinero público para evitar negocios.