La marcha federal universitaria contra el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario hizo pie en la Plaza de Mayo con miles de participantes, incluyendo estudiantes, docentes y no docentes. El acto central duró poco más de una hora y concluyó con la desconcentración, aunque persistían cortes en Avenida de Mayo y diagonales.
Los manifestantes exigieron al presidente Javier Milei que cumpla con la ley, respaldados por rectores y vicerectores. En Buenos Aires se estimaron más de 100.000 personas, con movilizaciones similares en todo el país. El panel de Telenoche analizó las repercusiones políticas, destacando que el gobierno vetó la ley y recurrió a la Corte Suprema.
Docentes universitarios relataron su precariedad laboral: Karina, profesora en UBA con 40 horas semanales más tres trabajos adicionales, apenas ve a su hija de 20 años. Otro docente cobra 450.000 pesos por 20 horas y dedica 40 horas a aplicaciones para subsistir, viviendo con estrés constante y deudas.
El gobierno, vía Alejandro Álvarez, calificó el reclamo como político basado en mentiras sobre el presupuesto. La Libertad Avanza lo tildó de marcha opositora, pero el panel defendió su legitimidad pese a presencia política.