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Marcha multitudinaria exige salarios dignos tras recorte del 42% en universidades

La marcha federal en defensa de la universidad pública colmó Plaza de Mayo y ciudades del interior con miles de docentes, estudiantes y trabajadores protestando contra el recorte presupuestario del 42% en términos reales impulsado por el gobierno de Javier Milei, que provocó la renuncia de al menos 10.000 docentes e investigadores desde su asunción debido a una caída salarial del 34% al 50% según casos.

Un docente titular gana hoy 1.582.283 pesos, apenas 150.000 pesos más que la canasta básica, mientras muchos adjuntos con doctorado y años de antigüedad perciben 450.000 pesos o menos, como 235.000 pesos en CBC Psicología, lo que obliga a acumular cargos o abandonar puestos en preuniversitarias que ganan 40% menos que en secundarias porteñas. El gobierno incumple hace 203 días la ley de financiamiento educativo ratificada cinco veces por el Congreso y dos por la Justicia.

Panelistas y entrevistados en la tribuna denunciaron la eliminación del Ministerio de Educación, funcionarios fantasma como el secretario Carlos Torrendel que no aparece, y nuevos recortes firmados por Manuel Adorni en áreas sensibles: 78.768 millones en programas educativos, 63.000 millones en salud pública, 1.162 millones al Hospital Malbrán y 5.000 millones al programa de cáncer. Axel Kicillof marchó entre la gente defendiendo la educación pública peronista contra el odio de Milei a la gratuidad universitaria.

Decano de Filosofía Ricardo Decano, sindicalistas de FEDUA y CONADU como Kevin Costa, Lucía Ortega y Clara Chevalier, estudiantes de UBA y UNLP como Sofía, Iñaki, Mateo, Bautista y Maximiliano Rey destacaron la sociedad unida contra el desguace del Estado, llamando a asambleas interclaustros, paros, tomas y un plan de lucha conjunto sin negociar con un gobierno corrupto que entrega el país al FMI y extractivismo, rechazando especulaciones electorales para 2027.

La movilización histórica reafirma la universidad como valor de movilidad social, soberanía y derechos, con federalismo atacado por Milei que fragmenta el territorio, mientras se cuestiona adónde va la plata recortada de un presupuesto recién aprobado.