El primer ministro británico Sir Keir Starmer peleó su supervivencia política tras malos resultados en elecciones locales y auge de la ultraderecha Reform UK de Nigel Farage.
Starmer prometió nacionalizar el acero británico y criticó políticas previas que hicieron a la gente más pobre, pero enfrenta resistencia de militantes pro-Brexit.
Si no convence, enfrentará desafío a su liderazgo.