El conductor apoyó únicamente al 33% de los alumnos que marcharon contra el cierre de carreras universitarias, pero rechazó al resto por ser atorrantes que estudian 10 años con plata del Estado, decanos enriquecidos y militantes kirchneristas que usan las universidades como comités.
Criticó duramente a los que acampan, toman mate en escaleras, pintan paredes, orinan afuera y no dejan estudiar a los que quieren, llamándolos mentirosos que se pegan para pedir Cristina libre y voltear al gobierno de Milei.
Exigió que vayan a laburar en vez de vegetar en facultades, recordando su experiencia en abogacía llena de "aguante Cristina" y viva el comunismo.