Un millón y medio de personas participaron en la cuarta marcha federal en defensa de la universidad pública, con movilizaciones impactantes en Buenos Aires y todo el país, acompañadas por sectores sociales y consignas contra Manuel Adorni.
Panelistas destacaron el abrazo colectivo que reconforta y fortalece, con testimonios de excombatientes que recibieron atención odontológica gratuita y generaciones jóvenes conscientes. Criticaron los recortes presupuestarios, la pérdida de docentes en áreas clave como agronomía y ciencias exactas, y salarios que obligan a profesores doctorados a trabajar en apps de delivery como Didi.
Señalaron la caída del poder adquisitivo docente en 40%, paros prolongados en facultades y la necesidad de unir reclamos con jubilados, discapacitados y laburantes contra un modelo excluyente que subsidia a ricos como Galperín mientras hacha áreas esenciales. Pidieron explicaciones a Adorni por sus propiedades y exigieron financiamiento universitario.
Denunciaron helicópteros policiales tapando discursos y zonas de interferencia celular, mientras el gobierno niega choreo en universidades pese a no encontrar irregularidades. Insistieron en reconstruir el Estado destruido por Milei, cambiando la visión de impuestos como solidarios para sostener la educación gratuita.