Miles de docentes, alumnos y gremialistas marcharon por el centro porteño desde Plaza de Mayo hasta 9 de Julio en rechazo a los recortes presupuestarios del gobierno de Javier Milei a las universidades públicas, como la UBA, que violan la ley de financiamiento universitario y dejan el Hospital de Clínicas con solo 40 días de insumos.
Panelistas criticaron la postura oficial de Manuel Adorni, el recorte de 5.000 millones al sistema científico y el presupuesto universitario más bajo desde 1989 en relación al PBI. Defensores del gobierno argumentaron que las universidades generan déficit fiscal sostenido por emisión, impuestos y deuda, parasitarias del sector privado, y citaron crecimiento de villas miserias y pobreza bajo gobiernos previos con expansión universitaria.
Se mencionó el salario mínimo docente de 260 mil pesos para jefes de trabajos prácticos, fuga de 10.000 docentes, y anécdotas personales de ascenso social vía UBA. Críticas incluyeron sofismas, no auditoría por CIUEN y estafas pasadas como falsos discapacitados. El debate escaló con interrupciones sobre si las universidades crean pobres o profesionales de élite reconocidos globalmente.
Diego Recalde promocionó su libro con la Estatua de la Libertad sosteniendo motosierra, simbolizando la revolución política argentina exportada al mundo.