Una marcha masiva a favor de las universidades públicas se realizó en todo el país, incluyendo Plaza de Mayo, con una concurrencia superior a los 150 mil personas estimados por el gobierno, que la minimizó como una movilización política opositora.
El gobierno de Javier Milei reunió a su mesa política en Casa Rosada liderada por Karina Milei, mientras el presidente estaba en Olivos, y evitó tratar el reclamo priorizando la agenda legislativa, aunque activó conversaciones con rectores por hospitales universitarios.
La manifestación incluyó críticas al escándalo de la cascada de Adorni, símbolo de lujo innecesario frente a la austeridad prometida, con pancartas y presencia de gremios, radicalismo, Coalición Cívica y Frente Renovador, pero sin PRO.
Figuras como Marta Argerich, actores y músicos respaldaron el reclamo transversal por educación gratuita, destacando su rol en la movilidad social, mientras el gobierno se ampara en la Corte Suprema que debe fallar sobre financiamiento.