Concejales del bloque oficialista en San Isidro, ahora primera minoría, aprobaron de forma intempestiva un controvertido proyecto inmobiliario que permite edificios multifamiliares sin garage en zonas antes prohibidas, pulmones verdes y predios como ex fábrica Sadur o ex obra sanitaria, sumado a emprendimientos gastronómicos-hoteleros y clubes acuáticos en la costa.
Vecinos de Boulogne, Villa del Rey y Beccar protestan por pérdida de espacios verdes —menos de 1 m² por habitante vs. mínimo legal de 10 m²—, tapado de sol en jardines, colapso urbano y falta de escucha; planean festival el 31 de octubre en ex Sadur para exigir uso comunitario, parque público y preservación de identidad verde del barrio.
El proyecto revivió tras elecciones intermedias donde oficialismo ganó 7 bancas; vecinos argumentan edificar sí, pero con calidad de vida para nuevos y residentes, rechazando negocio inmobiliario sobre reservorios y parques municipales usados por miles.