Jorge Macri reveló que la Ciudad de Buenos Aires brinda techo a 16.000 personas por día, incluyendo 10.000 en hoteles y pensiones y 4.500 a 5.000 en paradores dignos, durante un censo nocturno realizado dos veces al año.
El jefe de Gobierno porteño cuestionó el artículo 20 de la ley de salud mental, nacional, porque impide internar a adictos que rechazan ayuda y viven en la calle, describiéndolos como "rotos" sin libertad real debido a su adicción, con ciclos de consumo para sobrevivir la noche.
Macri anunció que expondrá en el Senado las consecuencias de esa ley en grandes ciudades y criticó romantizar la vida en calle, argumentando que implica "hacer todo en la calle" y afecta a niños que ven escenas inapropiadas. Destacó paradores segmentados por familias, hombres o mujeres solos.
Recordó tragedias como la muerte de Mariano Barbieri, apuñalado en Palermo; una turista brasileña empujada en Abasto; y Matías, quien murió en un contenedor, para enfatizar la falta de humanidad en naturalizar la indigencia y la necesidad de rescatarlos.