Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, defiende los paradores segmentados para familias, hombres y mujeres solos, pero critica la Ley de Salud Mental por amparar a personas adictas que rechazan ayuda y viven en la calle, donde "hacen todo en la calle". Afirma que estos individuos no están en libertad porque dependen de adicciones y necesitan ser rescatados de sí mismos.
Macri cita casos trágicos como el asesinato de Mariano Barbieri en Palermo, una turista brasileña empujada en Abasto y Matías, un hombre en situación de calle que murió en un contenedor de basura, para argumentar que naturalizar la vida en calle carece de humanidad y expone a niños a escenas inapropiadas. Pide debatir la ley en el Senado, destacando que en grandes ciudades el mundo ya discute cambios.
En temas económicos, revela un aumento del 30% en la demanda de salud pública en CABA por pérdida de trabajos y prepagas caras, pese a menos recaudación. Sobre coparticipación, negocia con el gobierno nacional la deuda generada por el recorte del 1% de Alberto Fernández, confiando en un acuerdo con Luis Caputo.
Defiende la concesión del gerenciamiento del Canal de la Ciudad y radios porteñas, pese a reparos del ENACOM, aclarando que no privatiza señales estatales sino administra servicios, con ofertas recibidas. En política, ve al PRO liderado por Mauricio Macri como alternativa fuerte y espera definiciones electorales.
Admite fracaso en villas por permitir crecimiento exponencial de construcciones ilegales pese a urbanizaciones, priorizando ahora la "mayoría silenciosa" y asumiendo costos políticos.