El presidente Javier Milei explotó en un streaming al calificar de "hijo de remil puta" y "hijo de puta" a un periodista que supuestamente dijo 40 veces que lo echaron, acusándolo de sabotear negociaciones de Toto para dañar al país y beneficiar a quienes "hundieron" Argentina.
Milei denunció un intento de coima que rechazó, pero no presentó cargos judiciales, y criticó a los medios por alinearse con el empresario coimero en vez de con él, en un tono exaltado con ocho insultos al periodismo que el panel calificó de desubicado y dañino para la investidura presidencial.
El panel identificó al aludido como Marcelo Bonelli, columnista de Clarín, ligado a una "alianza estratégica" con Techint, y cuestionó por qué la denuncia no figura en portales pese a su gravedad, acusando doble vara mediática.
Criticaron el estilo agresivo de Milei, su chomba sponsoreada por Allen & Company, y advirtieron que arma un relato de victimización para la campaña 2027, desviando culpas por inflación y "golpes" como rechazos legislativos.