Estudiantes y representantes no docentes de universidades públicas denuncian que el recorte presupuestario genera miles de renuncias docentes y vaciamiento de las aulas.
El salario docente cayó por debajo de la línea de pobreza y muchos trabajadores no docentes ven embargado todo su sueldo por deudas contraídas para llegar a fin de mes.
La situación genera una paradoja: si las universidades cierran el segundo cuatrimestre el gobierno argumentará que no funcionan, pero si continúan con el presupuesto actual los salarios seguirán siendo insuficientes.
Los alumnos también deben priorizar trabajos precarios y las colas para inscribirse en materias se redujeron drásticamente en comparación con años anteriores.