La Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ojarasca, que busca derogar o modificar normativas consideradas burocráticas y ralentizadoras de trámites en el Estado. La ley fue impulsada por el Ministerio de Regulación y tiene como objetivo agilizar procesos y eliminar trabas.
Entre las normativas que se verán afectadas se encuentran aquellas que limitaban libertades individuales, otorgaban facultades extraordinarias al Estado, y regulaciones de impacto económico y comercial. Un ejemplo es la ley de 1965 que obligaba a adquirir móviles de industria nacional, y otra de 1969 que creaba un fondo para controlar la producción de papeles de diarios, considerada un mecanismo para condicionar la prensa escrita.
Estas medidas, estudiadas por Federico Sturzenegger, apuntan a reducir la carga regulatoria y fomentar la eficiencia en la gestión estatal.