El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, se dirige a la nación haciendo un llamado a la reconciliación, la solidaridad y el diálogo para superar la crisis. Reconoce los reclamos de diversos sectores, especialmente de la ciudad de El Alto, y anuncia una reestructuración del gabinete ministerial para asegurar una mayor capacidad de escucha y atención a los problemas ciudadanos.
Se creará un Consejo Económico y Social donde se convocará a todas las organizaciones y ciudadanos interesados en participar en la construcción de un gobierno conjunto. El objetivo es transparentar las decisiones y evitar la desinformación, asegurando que las normativas propuestas buscan el desarrollo y no la privatización o el aumento de tarifas.
Paz también agradeció el apoyo de la Iglesia Católica, el Defensor del Pueblo y otras organizaciones, y convocó a las iglesias evangélicas, la Cruz Roja y médicos a participar, solicitando la conformación de un corredor humanitario. Relató un caso de emergencia familiar afectado por los bloqueos, subrayando la necesidad de evitar que estas medidas de presión generen daños irreversibles.