El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció una reestructuración de gabinete con el objetivo de lograr un "gobierno de todos los bolivianos". La medida busca mejorar la capacidad de escucha y atención a los problemas del país, en medio de una profunda crisis con 47 bloqueos y protestas en varios departamentos.
Paz enfatizó la necesidad de que el gobierno atienda todas las problemáticas a través de ministros y viceministros, y anunció un plan de desarrollo integral con un paquete especial para la ciudad de El Alto, que incluye proyectos de infraestructura y luminarias.
La crisis boliviana se agrava por tensiones internas y conflictos regionales, como la expulsión de la embajadora de Colombia y las acusaciones de Evo Morales sobre envío de armamento a Argentina, desmentidas por Cancillería.