El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, enfrenta una profunda crisis con protestas y bloqueos que paralizan el país, exigiendo su renuncia. Las manifestaciones, iniciadas a fines de abril, se originaron por la oposición a una ley de reforma agraria y se sumaron reclamos por la calidad del combustible.
Sectores como la Central Obrera Boliviana y la Federación de Trabajadores Campesinos respaldan las protestas, mientras el gobierno de Paz señala al expresidente Evo Morales de avivar el descontento. La situación se agrava con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, y la Fiscalía General ordena la detención del secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, por delitos como terrorismo al impedir el tránsito de auxilio médico y alimentos.