La Fiscalía Española archivó la investigación contra Julio Iglesias por abuso sexual y otras acusaciones, al considerar que no tenía competencia para hechos ocurridos en sus residencias del Caribe. Las acusaciones también incluían presunto trabajo forzado y vulneración de derechos laborales.
A pesar del archivo, la ministra Yolanda Díaz se había pronunciado públicamente, refiriéndose a Iglesias como culpable y mencionando situaciones de esclavitud y abuso, lo que motivó la demanda por calumnias e injurias por parte del cantante.