Empleados del INTI, trabajadores de la UNSAM y propietarios de pymes se movilizaron en San Martín para protestar contra despidos y el desfinanciamiento de organismos públicos. La manifestación, que incluía la bandera "25.000 pymes fundidas, basta Milei", fue reprimida por la policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Los manifestantes denunciaron el desguace del INTI y el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario por parte del gobierno. A pesar de que la protesta se realizaba sobre la colectora de la General Paz, la policía intervino con golpes de bastón y balas de goma, incluso en territorio ajeno a su jurisdicción.
La situación generó tensión y preocupación, aunque afortunadamente no se reportaron heridos graves. La protesta pone de relieve el descontento social ante las políticas económicas y de ajuste implementadas por el gobierno actual.