Se debate la responsabilidad de la Nación y las provincias en el financiamiento de la salud pública. Mientras el gobierno nacional argumenta un tinte político en la marcha, se señala que la merma presupuestaria afecta a todas las provincias argentinas, que deben suplir fondos no enviados por Nación.
La discusión se centra en si la situación se debe a una cuestión ideológica del gobierno de Milei, la cual sufren los sectores más vulnerables. Se mencionan deudas de Nación con la provincia de Buenos Aires y el recorte de programas de asistencia.